La FNA ha vuelto a protagonizar una nueva. Las sombras vuelven a perseguir sus acciones. Vuelve a aparecer el fantasma presente en las últimas legislaturas. La ‘Madre Coraje’ se queja de que los resultados de las pruebas realizadas a los jóvenes para seleccionar a los alumnos no están a disposición para consultar y avanza las dudas que presenta la FNA como organismo partidista. Si fuera así ya sabemos qué hereda la FNA de la FEDA. Algunas cuestiones ya conocemos de sobra y son parte de nuestra historia, como la sumisión.La que prometía ser la mejor junta directiva de la historia del ajedrez foral no da una derecha. Ya son muchos los tropezones de una gestión prometedora pero ineficaz. Es posible que los que hacen y deshacen al gusto algún día tengan que dar explicaciones oficiales sino andan firmes. Tal vez el que corta el bacalao en la FNA debería revisar su cesto de manzanas: cuando hay una manzana podrida en el cesto es posible que se pongan malas las demás.
En otro orden de cosas, TODAVÍA no se conoce nada sobre el Caso Orvina. El capricho federativo de no contar las cosas hace que el ajedrez foral vaya a menos. A los ajedrecistas navarros no se nos olvida la manipulación del Campeonato por equipos del año pasado. Si no hay una sanción ejemplar se entenderá que todos los equipos pueden tener la libertad de proceder de la misma manera.